El conciliador
Lo pedido, lo entregado, lo registrado y lo cobrado tienen que ser la misma operación. Cuando no lo son, ¿quién lo encuentra, cuánto cuesta y qué vence?
Genera unos días de recargas sintéticas. De cada una, la plataforma sabe lo que pasó en la comunicación: exitosa, rechazada o sin respuesta. Lo que de verdad se aplicó lo dice el proveedor, en un archivo por día con su propio corte. Cada mañana se cruza el archivo con lo registrado, por identificador si el archivo lo trae y por teléfono, monto y hora si no. Lo que no cuadra va a una persona, que tiene horas limitadas y un plazo para reclamar. La misma jornada se corre dos veces, con el identificador y sin él. Las cifras son supuestos, no datos históricos. Corre en tu navegador y no envía nada.
«Cruces con la recarga equivocada» sólo se puede contar aquí, porque los datos son sintéticos y se sabe cuál fila corresponde a cuál recarga. En la realidad, ese número no se ve. Pasa sobre todo con el reintento del cajero: la primera recarga se aplica tarde, fuera de la ventana, y el reintento se queda con su fila.
LAS DIFERENCIAS, COMO LO CONFIGURASTE
LA COLA DE CASOS
ANTIGÜEDAD DE LO ABIERTO
UNOS CASOS, CON SUS TRES ESTADOS
Unos casos abiertos o vencidos al final, con los tres estados de cada uno: lo que pasó en la comunicación, lo que se sabe de la aplicación y en qué va el dinero.
Cómo calcula
Cada día genera las recargas a lo largo del día, más por la tarde, con montos y teléfonos repetidos como en una tienda: hay clientes que recargan seguido. De cada recarga sale su resultado técnico: sin respuesta, rechazada o exitosa. Una sin respuesta se aplicó o no según el porcentaje de arriba, y puede aplicarse tarde; si el cajero la vuelve a mandar, es otra recarga con el mismo teléfono y monto unos minutos después. Una exitosa casi siempre se aplicó. El archivo del proveedor trae lo que aplicó, en el día de su corte; algunas filas traen otro monto o vienen repetidas.
Cada mañana se cruza el archivo con lo pendiente. Primero por identificador. Lo que queda, por teléfono, monto y hora dentro de la ventana: si una fila tiene una sola recarga candidata y esa recarga sólo tiene esa fila, es coincidencia por atributos; si hay más de una de cualquier lado, el grupo es ambiguo. La regla: una coincidencia por atributos nunca autoriza mover dinero. Si cuadra y no hay dinero que mover, queda conciliada pero no definitiva; si implica dinero, va a investigación. Una diferencia cruzada por identificador se prepara con evidencia y espera autorización. Lo que no aparece en el archivo no se da por perdido: se espera al siguiente; después, se investiga. Una rechazada que no aparece cuadra.
La persona tiene sus horas al día y atiende los casos más viejos primero; cada caso le toma los minutos de arriba según tenga evidencia o haya que investigarlo. Cada caso tiene los días del plazo para atenderse; si no, vence: ya no se puede reclamar. «Dinero comprometido» suma lo que sigue abierto al final y lo vencido. Los montos son por caso: sin identificador, una recarga aplicada tarde puede dar dos casos, su fila y ella, porque nada dice que son la misma. El azar lleva semilla: el enlace copiado repite la misma jornada, y la de inicio es una intermedia entre cincuenta.
Lo que no modela: que el proveedor tenga su propio identificador y una tabla para traducirlo; zonas horarias mal declaradas; consultas de estado al proveedor, que resolverían muchas dudas antes del archivo; que una persona se equivoque; el costo de cada reclamo, y que el dinero de una recarga se reparte entre la tienda, la plataforma y el proveedor. Los porcentajes, las horas y el plazo son supuestos, no cifras de nuestras operaciones.